2011 0
Tu trabajo y tu personalidad
Si os digo que vamos a analizar la teoría de John Holland, seguro que no os motiva mucho. Pero si os digo que os puede resultar muy útil para encontrar vuestro futuro profesional, la cosa seguramente cambie.
Según este científico americano, la elección ocupacional está muy relacionada con las características de personalidad, es decir, que en función del clima emocional en que se ha criado una persona, va a desarrollar unas conductas que la van a encaminar hacia diferentes tipos de profesiones y ocupaciones. Y esto es verdaderamente importante para conseguir la ansiada satisfacción laboral. … Continuar leyendo >

Si tenemos espíritu emprendedor, conoceremos de sobra las historias de Steve Jobs o Jeff Bezos y cómo consiguieron crear una multinacional comenzado a trabajar desde un garaje.
Vivimos momentos de incertidumbre laboral. En el momento en el que leas estas líneas, es posible que estés sin empleo o que tengas muchas dudas sobre tu continuidad en la empresa en la que estás trabajando.
No es ningún secreto que el panorama laboral que nos espera los próximos años debe afrontar retos como el envejecimiento de la población y, cómo no, el paro.
Decía Aristóteles que “cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.”
Hace un par de años que finalizaste la carrera y, al poco tiempo, conseguiste tu primer empleo en una consultoría de primer nivel. Tus expectativas de desarrollo parece que no se están cumpliendo y, aunque te gusta tu trabajo, no quieres quedarte estático. Eres joven y tienes ganas de aprender y comerte el mundo.
Cuando perdemos nuestro empleo, solemos tender a quedarnos recluidos en casa, lamentándonos de nuestra mala suerte. Leemos los libros que tenemos pendientes, vemos películas atrasadas y desarrollamos un gusto por el chocolate nunca antes visto. Bueno, admitamos que esto es asumible durante un tiempo. A no ser que nos haya tocado la lotería o seamos beneficiarios de una gran herencia familiar, no nos quedará más remedio que ponernos a la búsqueda de empleo.
Por fin ha llegado el momento en el que tenemos que redactar nuestro curriculum. Hemos finalizado nuestra etapa como estudiantes, y ahora toca enfrentarse a la dura realidad: tenemos que demostrar sobre un papel que somos mejores, más capaces y más idóneos que los millones de personas que están buscando empleo a la vez que nosotros. La tarea no parece sencilla, ¿verdad? Efectivamente, no lo es.
A pesar del panorama económico actual, se empiezan a percibir, en algunos sectores, las primeras señales de recuperación, según apuntan los últimos datos de la consultoría